24 octubre 2006

CROMOGRANINA A

CROMOGRANINA A Y CANCER DE PROSTATA

El cáncer de próstata es uno de los cánceres más frecuentes en el hombre.La diferenciación neuroendocrina en el cáncer de próstata ha atraído considerable atención como un marcador de diagnóstico, pronóstico y tratamiento recientemente.
No se conoce el papel de las células prostáticas neuroendocrinas, pero se supone que se encuentran involucradas en la regulación, diferenciación y secreción de la próstata. Estas células contienen gránulos citoplasmáticos que mantienen hormonas peptídicas, por lo que pueden evidenciarse por tinción inmunohistoquímica.
Estas células secretan sus productos de forma endocrina, paracrina, autocrina, neuroendocrina o exocrina, lo que les permite regular el crecimiento, la diferenciación y la secreción de la próstata, y no expresan receptores androgénicos. La medición de los marcadores neuroendocrinos secretados por estas células es un indicador representativo y objetivo de la diferenciación neuroendocrina de los tumores, dado que corresponde a toda la población celular y a las metástasis asociadas.
Como estas células son independientes de la regulación androgénica, se cree que las que presentan diferenciación maligna son importantes en la progresión hacia un estadio andrógeno independiente.

Los investigadores han centrado su estudio en la Cromogranina A (CgA) y su papel como marcador de esta diferencición en un grupo de 57 pacientes con cáncer de próstata y un grupo de 61 pacientes con Hiperplasia Benigna Prostática (HBP) y un grupo de control.
Se midieron los niveles de PSA, Enolasa neuronal específica (ENE) y CgA.La diferencia entre el grupo con cáncer y el de HBP en CgA fue de 63 ng/mL y entre el grupo de cáncer de próstata y el grupo de control fue de 94,3 ng/mL.
Los pacientes con CgA más alta son los que tuvieron peor pronóstico y supervivencia comparados con los que tuvieron niveles más bajos de CgA.
Todo parece indicar que los niveles de CgA son un buen marcador pronóstico antes del tratamiento y de la supervivencia de estos pacientes.

Arch.Gerontol.Geriatr. 2006 Jul-Ago 43 (1) 117-126

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